Artigas y Oliden. El ladrón elige a su víctima y le arrebata el maletín desde atrás.
Cuando dobla en la esquina se choca con una familia que venía muy tranquila caminando, esquiva al grupo, pierde el control de la bicicleta y termina chocando contra un auto estacionado.
La víctima del asalto, que lo había perseguido por unos metros, se le abalanza, cae sobre la bicicleta y lo que sigue es una lucha increíble entre el asaltado, el bicichorro y los vecinos. Todo a plena luz del día.