Violó a una de sus hijas y fue preso: ahora quedó en libertad condicional y abusó de otra de ellas

La pena por este delito va de 8 a 20 años, a los que hay que sumarles la reincidencia del agresor sexual, que estaba en libertad condicional, por lo que se presume que podría pasar entre 14 y 17 años tras las rejas.


10 ago, 2018 16:37
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Actualidad: Violó a una de sus hijas y fue preso: ahora quedó en libertad condicional y abusó de otra de ellas

Drogó y violó a su hija de 16 años en 2012. Por ese abuso fue condenado a ocho años de prisión, y a mediados del año pasado le dieron la libertad condicional al cumplir los dos tercios de la pena. A fines de 2017, bajo la misma modalidad, drogó y violó a su otra hija, de 17 años, quien quedó embarazada y sufrió un aborto espontáneo. Esto permitió que la chica develara el abuso y, finalmente, el hombre fue acusado por la fiscalía. Ahora, admitió su responsabilidad para evitar ir a un juicio por jurados, por lo que podría recibir una pena de alrededor de 15 años. Está detenido con prisión preventiva.

Un caso conmociona a Plaza Huincul, Neuquén. Se trata de un hombre que estaba acusado de violar a una de sus hijas, pero obtuvo la libertad condicional. AL quedar libre abusó de otras de sus hijas. 

El acusado había quedado detenido luego de abusar a su hija de 16 años en el 2012. El ataque consistió en sedarla y luego violarla cuando la adolescente estaba en estado de indefensión. Por ese abuso el hombre fue condenado a ocho años de prisión, que se cumplen en 2020. Durante su condena tuvo buena conducta y al cumplir dos tercios de la condena, a mediados del 2017, quedó en libertad.

Trascendió que la actual víctima, de 17 años, es hija del violador pero con otra pareja. De hecho, la joven no conocía a su padre, pero al recuperar la libertad y por una cuestión de identidad, ella quiso saber de su él y fue así como inició el acercamiento y logró establecer el vínculo.

Producto de ese abuso, la chica quedó embarazada y a principios de este año sufrió un aborto espontáneo que la ayudó, junto con el apoyo de su mamá, a poder develar el episodio sufrido.

La pena por este delito va de 8 a 20 años, a los que hay que sumarles la reincidencia del agresor sexual, que estaba en libertad condicional, por lo que se presume que podría pasar entre 14 y 17 años tras las rejas.