Según el nuevo código de edificación porteño las viviendas y hoteles que se construyan a futuro en la Ciudad podrán no tener bidet.
Hasta ahora se exigía que cuando un desarrollador presenta los planos para construir un edificio se hable de baño completo: lavatorio, inodoro, bañera y bidet. A partir de la modificación del Código, la instalación del artefacto será opcional.
El bidet nació en Europa en el siglo XVIII, y originalmente los instalaban en los dormitorios. Curiosamente, hoy en muchos países europeos se lo considera "antihigiénico", o un artículo de lujo.
El cambio, además, facilita la posibilidad de que las futuras viviendas sean más chicas, porque los baños podrán tener menos espacio. De hecho, la superficie mínima de un monoambiente se bajó de 29,30 a 21 metros cuadrados. La idea de permitir construcciones más pequeñas es una de las líneas rectoras del nuevo Código de Edificación.
De igual manera, tampoco será obligatorio instalar bañeras. Pero en este caso la explicación viene por un lado muy atendible: la accesibilidad. Para los discapacitados o los ancianos, las bañeras pueden ser un problema, especialmente en los hoteles. De hecho, en muchos establecimientos de otros países sólo hay duchas.
Fuente: Clarín