Hace 12 años que la región no tiene una situación tan grave de incendios forestales.
Y a lo largo de la última década se repite un patrón. Los incendios mas destructivos se dan entre agosto y noviembre, lo que deja por delante dos meses más de potenciales desastres.
En situaciones de sequía extrema, el inicio de un mínimo foco, puede derivar en pocas horas en un frente de fuego incontrolable, es por eso que se apela a la responsabilidad social para no hacer grandes quemas, como así tampoco una mínima fogata.