16 abr, 2019 13:28
Todo empezó como una infantil broma de ponerse un cono en la cabeza. Lo que no esperaba este niño de 11 años, en la Isla de Borneo, era que el objeto no iba a salir, al menos sin ayuda externa.
Hasta cinco bomberos fueron necesarios para quitarle el cono de la cabeza, hasta que finalmente lo cortaron con una sierra.