Teressa Cee, una porrista de un equipo de la NBA, pasaba sus vacaciones en las Bahamas y pudo nadar con los delfines desde una plataforma sobre el Mar Caribe. Una amiga grababa con su celular y el aparato se le cayó accidentalmetne al agua.
Casi no tuvo tiempo de darlo por perdido, porque uno de los delfines, llamado Cacique, se lanzó tras el celular de la bailarina, lo tomó con su boca y se lo entregó en mano.
Teressa, agradecida, subió las imágenes a su cuenta de Facebook y el video tuvo 2 millones y medio de reproducciones en sólo una semana.