No se conoce el motivo del pánico de los felinos: algunos lo atribuyen a la textura del vegetal, otros a la forma (que podría recordarles a una serpiente), otros al factor sorpresa mientras comen, ya que se sabe que los gatos gustan de mantener un perímetro de seguridad.
Lo cierto es que un pepino colocado cerca del gato cuando éste está distraído comiendo lo hace saltar literalmente por los aires, asustado. Y algunos dueños de los animales que quieren divertirse a costa de ellos, lo aprovechan para mostrar que los gatos no son tan insensibles como los pintan. Entre sus sentimientos también está el temor.