Lo que pudo registrar es que su pequeño perro Chazz ladraba sin parar desde la cama pero el gato Greyscale, cansado de escucharlo, puso las cosas en su lugar. Un salto, una mirada recriminadora, y restableció el silencio.
El video de Devon Maedows se convirtió de inmediato en un éxito viral. Desde su publicación la semana pasada, alcanzó en solo cuatro días 1.825.000 visitas.