Un nene de 2 años de edad se paró en el borde de su ventana abierta y comenzó a balancearse, en Rusia. Los vecinos grabaron el terrorífico momento, ya que el bebé se encontraba en el octavo piso.
Su madre se encontraba preparando el almuerzo tranquilamente, sin saber qué riesgos corría su pequeño. Finalmente, la policía llegó y la mujer logró hacer entrar a su hijo. “Casi me agarra un infarto cuando lo vi ahí”, dijo.