Un grupo de mochileros franceses, de viaje por Nueva Zelanda, se lanzan a cruzar un puente colgante. Uno de ellos viene filmando la travesía. Luego de avanzar por un sendero, comienzan a cruzar el puente.
Abajo a unos ochos metros, corre un río. Y así si más, el puente se rompe y todos caen. Por milagro no hubo heridos graves, pero una leyenda al final del video aconseja no cruzar puentes colgantes.