Colapinto, de 22 años, condujo un Lotus E20 de 2012 con los colores de la escudería francesa Alpine y tomó el volante de una réplica de la legendaria Flecha de Plata con la que Juan Manuel Fangio compitió en la década de los 1950.
"Va a estar rebueno el día", dijo el piloto, uno de los tres latinos en la parrilla de la máxima categoría del automovilismo, poco antes de su primera salida.
Aviones de la fuerza aérea sobrevolaron la avenida devenida en autódromo, retumbaron las calles de Palermo -el adinerado barrio paralizado por la exhibición de dos kilómetros- y, tras las primeras "donas", el olor a caucho quemado quedó suspendido en el aire.
Unas 500.000 personas, según los organizadores, coparon las tribunas, fan zones y veredas, algunos con camisetas de la escudería francesa o la albiceleste de la selección de fútbol.
"Ojalá que este show le muestre a la Fórmula 1 lo que generamos y que volvamos a tener un Gran Premio en la Argentina", dijo Colapinto en la previa, despertando una ovación del público.
Argentina no alberga un Gran Premio de Fórmula 1 desde 1998, una falta imperdonable para los amantes de los "fierros", como se conoce en el país todo lo vinculado a los autos de carrera.
En un país marcado por la herencia de Fangio y de Carlos Reutemann, la irrupción de Colapinto en la F1 reactivó el interés de una afición con larga tradición en el automovilismo.
En las tribunas, la mezcla de banderas, edades y procedencias daba cuenta de un fenómeno que, considera Amadeo, trasciende las habituales divisiones.
El cierre del espectáculo -marcado por un incendio del Lotus E20 controlado rápidamente- dio cuenta de la emotividad del acto, con Colapinto en la parte superior de una camioneta despidiéndose de un público que gritaba "Franco, Franco".
Oriundo de Pilar, 50 Km al noroeste de Buenos Aires, Colapinto llegó a la élite tras una rápida progresión por las categorías formativas del automovilismo europeo hasta que su ingreso a la academia de Williams en 2023 le abrió una nueva etapa.
Debutó en Fórmula 1 con Williams en septiembre de 2024 como sustituto del estadounidense Logan Sargeant. Ahora ocupa un asiento principal en Alpine desde mayo de 2025 junto al francés Pierre Gasly.
A pesar de su popularidad, ha estado lejos de los podios. Obtuvo el puesto 16 en el Gran Premio de Japón disputado en marzo. Allí fue centro de una polémica tras un incidente con Oliver Bearman que terminó en un fuerte choque del británico.
Semanas antes, en Australia, evitó por centímetros un choque con Liam Lawson en la largada, en una maniobra que la propia Fórmula 1 destacó en su web por sus "brillantes reflejos".
En una entrevista de 2014, cuando corría karting en Buenos Aires a sus 11 años, el pequeño Franco decía con cautela a una periodista: "El sueño de todos es llegar a la Fórmula 1, (pero) todavía soy muy chiquito y falta mucho".
A sus 14, viajó solo a Italia para correr para una fábrica de chasis de karting. "Estaba flaquito porque mucho no comía", contó entre risas en una entrevista hace dos años.
Ahora sueña con "ser el número 1 en la parrilla de salida", dice en un video promocional. La siguiente carrera se disputará el próximo domingo en Miami.
Fuente: AFP
Imagen: Luis Robayo / AFP