Los propios médicos de la CONMEBOL, además de Pedro Hansing, de River, aseguraron que algunos futbolistas tenían "quemaduras", el veedor de la entidad sudamericana hizo innumerables consultas telefónicas y hasta consultó al técnico de River sobre qué querían hacer, antes de alcanzar la decisión definitiva.
Marcelo Gallardo se quejó de la situación que vivieron sus jugadores: "es una vergüenza, abrieron la manga para esto. Esto es lamentable", dijo mientras Leonel Vangioni se tomaba el rostro, al igual que SebastiDan Driussi, Ramiro Funes Mori y MAtías Kranevitter.
También Gonzalo "Pity" MartDinez y Jonathan Maidana sufrieron inicialmente los efectos del gas, incluso tenían sus remeras manchadas, pero no parecían tan afectados como sus compañeros.
Una fiscalía tomó intervención y labró un acta en la cual se incautó de cinco camisetas para analizar químicamente el producto.
Casi a las once y cuarto de la noche, cuando debía haber terminado el partido, Herrera lo suspendió luego de que el boliviano Roger Bello confirmara que el superclásico no podía seguir.