Esta cifra muestra una caída del 16,9% en comparación con el mismo mes del año pasado, cuando se habían concretado 4.293 transacciones. Este dato marca un cambio en la tendencia de crecimiento que venía caracterizando al sector en los últimos tiempos.
A pesar de la disminución en la cantidad de operaciones, el valor total involucrado en esas transacciones alcanzó los $618.179 millones, lo que representa un incremento interanual del 14,2% en términos nominales. Sin embargo, si lo comparamos con la inflación del período, que fue del 33,1%, todavía queda bastante por recorrer para que estos números reflejen un crecimiento real.
El monto promedio por cada compraventa se ubicó en $173.305.037. Al convertir esa cifra a dólares según el tipo de cambio oficial promedio, cada operación equivalió a unos 120.764 dólares. Esto significa que, en pesos, hubo un crecimiento del 37,4% respecto a febrero del año pasado, y en moneda estadounidense, un aumento del 4,05%.
Un dato importante a tener en cuenta: la baja en la cantidad de escrituras está relacionada, en parte, con la caída en la cantidad de créditos hipotecarios, que impacta directamente en el volumen total de transacciones en la ciudad. La situación refleja un escenario en el que, aunque los valores económicos siguen en alza, la actividad en el mercado inmobiliario se muestra más moderada que en años anteriores.