La obra, protagonizada por Diego Duarte Conde en el papel de Wolf y Antonela Cirillo como Mina, busca sumergir al público en un espectáculo que rompe con lo convencional. La propuesta es tan inmersiva que, apenas se cruza la entrada, los espectadores sienten que ingresan directamente al universo de Drácula. La puesta se monta en una carpa traída especialmente del exterior y cuenta con la participación de 28 artistas en escena, 240 trajes de época diseñados por Vanesa Mascolo, música original de Pablo Flores Torres y arreglos de Yair Hilal.
“Esta secuela incorpora 35 años de tecnología avanzada. Es un espectáculo visual y auditivo muy impactante, con un elenco de primer nivel, 820 cambios de luces y una historia que realmente enamora”, señaló Pepe Cibrián Campoy al diario La Nación.
El creador también resaltó la innovación que representa esta obra: “No hay nada igual en teatro. No hablo de circo ni recitales. Hablamos de teatro puro. El 29 de agosto de 1991, en el Luna Park, ocurrió algo espectacular con el estreno de Drácula, el musical. Fue algo insólito y sorprendente. Ahora, con la confianza de Rodas, el público podrá disfrutar de una estética maravillosa y una producción que promete dejarlo boquiabierto”.
Sobre lo que le genera volver a dirigir una obra que fue un hito en su carrera, Cibrián fue sincero: “El mayor desafío es competir conmigo mismo. Drácula fue icónico, lo vieron más de 4 millones de personas, y ahora esta versión también es mía, como siempre lo fue: música, vestuario, luces, sonido, dirección y actores. Mi sensación es que esta secuela es muy potente y emocionante”.
En esta nueva etapa, Mina —que en la primera parte era una joven de 16 años— ahora tiene 45, un hijo y una vida llena de altibajos. Interpretada por Antonela Cirillo, la heroína de la historia clásica atraviesa distintas etapas emocionales y situaciones extremas. “Lo más desafiante fue entender el recorrido emocional de Mina. Es un personaje que vive muchas transformaciones y situaciones muy intensas. Como actriz, tuve que encontrar verdad en cada una de esas etapas”, contó Cirillo.
Sobre su preparación y los desafíos del rol principal, la actriz fue clara: “Más allá del trabajo vocal, que siempre implica una gran responsabilidad, tuve que profundizar mucho en la actuación. Mina me llevó a explorar lugares emocionales que no había transitado antes. Es una mujer sensible, fuerte, vulnerable y valiente, y esa complejidad fue lo que más me enamoró de construirla. Además, en esta versión, interpretamos a Mina treinta años después, y siento que juntas fuimos construyendo y recordando el paso del tiempo”.
Por su parte, Diego Duarte Conde se pondrá en la piel de Wolf, y resaltó la propuesta estética y musical que trae esta nueva versión. “Para los fans, es una experiencia fascinante: volver a ese universo, reencontrarse con Whitby, Inglaterra, y los personajes que tanto amaron. Y para quienes no conocen la historia, es un misterio ver qué pasa con un personaje tan icónico cuando tiene una oportunidad inesperada, llena de sorpresas y emociones impactantes”, explicó.
Sobre el mayor reto de interpretar a Wolf en esta versión, que llega más de 30 años después de su primera aparición en el teatro argentino, Duarte reveló que el nuevo enfoque musical para su personaje es diferente: “La música está pensada para una voz de tenor dramático, muy distinto al Drácula original, que era un barítono. Es un sonido más heroico, con un registro más agudo, potente y conmovedor, que saca lo mejor de mi voz actual y le da un toque más épico y luminoso a la historia”.
Además, el guion incorpora personajes nuevos, como Roxana y Rubí, interpretadas por Heidy Viciedo. “Roxana viene a recordarle a los protagonistas quiénes son en realidad, mientras que Rubí es más terrenal, dueña de un cabaret muy humilde donde acuden los de clase alta a divertirse”, explicó la actriz. Ella también resaltó que la obra será una experiencia emocional muy rica, que combina deseo, miedo, misterio, poder, belleza y oscuridad, y que incluso los colores y vestuarios ayudan a transmitir esas sensaciones sin necesidad de palabras. Para Viciedo, más allá del mito de Drácula, la historia trata sobre el amor, las pérdidas, las decisiones que nos transforman y todo lo que estamos dispuestos a hacer por quienes amamos. “Es una obra intensa, visualmente impactante y con personajes atravesados por conflictos profundos”, concluyó.
Funciones:
Jueves 25, viernes 26, sábado 27 de junio a las 20:30 y domingo 28 de junio a las 19.
En la Gran Carpa Circo Rodas- Hipódromo de San Isidro (Avenida Santa Fe y Avenida de la Unidad Nacional)
Entradas en venta en Linkearte.