Cada vez hay más gente endeudada porque los ingresos no le alcanzan. Con la tarjeta, con el banco, con billeteras virtuales y también con los servicios públicos. Como Carlos, a quien le cortaron el agua por falta de pago.
Su drama comenzó el año pasado, cuando se quedó sin trabajo en una empresa de turismo. Estuvo un tiempo desocupado hasta que consiguió que lo tomaran como acompañante terapéutico.
Pero sus ingresos son tan bajos que tuvo que empezar a endeudarse. Así dejó de pagar el servicio de agua. Lo intimaron, pero no tenía recursos para ponerse al día.
Hasta que hace poco abrió la canilla y se encontró con que no salía una gota de agua. Fue al mirar el medidor y descubrió la causa: le habían colocado un cepo.
“A veces, aunque sea, sale un hilito de agua. Así tardo dos días en llenar el tanque, pero hay días en que me quedo sin una gota”, se angustia.
Carlos quiere regularizar su deuda, pero no tiene opciones en este momento. Y explica por qué: “Es pagar el agua o comer”.