Selena Gomez fue fotografiada mientras disfruta de unas vacaciones en Sydney, Australia, y se la vio muy relajada mostrando una cicatriz muy grande en su pierna derecha.
La marca es por trasplante de riñón al que la cantante debió someterse el año pasado, para combatir el lupus, la enfermedad autoinmune que padece.
Hace algunos días, la amiga de la actriz que fue su donante, contó que después de la intervención, Gomez tuvo algunas complicaciones.
Una arteria se rompió y tuvo que someterse a una cirugía de emergencia, donde los médicos le extrajeron una vena de la pierna y crearon una nueva arteria para ayudar a estabilizar su riñón.