La familia Kurdi escapó de esta ciudad siria sitiada durante meses por el grupo yihadista Estado Islámico,
Kobane estuvo en manos de los rebeldes yihadistas de Estado Islámico (EI) hasta febrero pasado, cuando pasó a control de las milicias kurdas. Sin embargo, el asedio de EI continúa. De hecho, en junio pasado una bomba destruyó la casa de los Kurdi, lo que forzó la huida familiar.