A principios de este mes, la policía de North Charleston, Carolina del Sur, arrestó a un sospechoso del hecho que causó la indignación de grupos defensores de los animales.
Después de una serie de tratamientos y cuidados, así se ve ahora Caitlyn, y cuesta creer que es el mismo perro. Ese animalito torturado y asustado que no podía confiar en nadie es ahora un recuerdo del pasado.
La perrita se recupera tan ráido que hasta pudo posar para un calendario de Sociedad de Animales de Charleston, que se vende para recaudar fondos para poder asistir a los animales maltratados.