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China: establecen "carné de puntos" para decidir quiénes pueden vivir en la capital
La capital china, Pekín, con más de 20 millones de habitantes, establecerá a partir del año que viene un sistema de puntuación de los inmigrantes de otras zonas del país con el fin de controlar la población flotante e intentar animar a que se instale en zonas de los suburbios.
Según informó hoy el diario South China Morning Post, el nuevo sistema, similar a los implantados en otras megaciudades chinas como Shanghái o Cantón, valorará a cada inmigrante según su nivel educativo, edad y experiencia profesional, y decidirá con arreglo a ello a quiénes otorgar o no certificados de residencia permanente.
Este certificado, conocido en China con el nombre de "hukou" y creado por el régimen comunista en los años 50 para reducir al mínimo el éxodo rural a las ciudades, es necesario para tener acceso a beneficios sociales como educación o sanidad, creando "ciudadanos de primera" y "de segunda" en las urbes del país.
Con el nuevo sistema, un inmigrante deberá trabajar durante siete años y cotizar a la seguridad social en ese tiempo antes de poder acceder al "hukou", y no podrá optar a éste si ya ha superado la edad de jubilación o tiene antecedentes penales.
El inmigrante puede obtener puntos o créditos necesarios para poder tener el codiciado "hukou", y para ello le ayudará tener educación superior, o premios en competiciones nacionales de tecnología, cultura y emprendimiento, señaló South China Morning Post.
También se le dará mayor puntuación si en vez de vivir en el centro de Pekín se traslada a barrios de las afueras, una medida con la que las autoridades quieren reducir la superpoblación en el centro urbano y estimular el desarrollo de los suburbios.
El número de puntos necesarios para que el inmigrante pueda acceder a la residencia permanente en Pekín será decidido periódicamente, en virtud de objetivos anuales de crecimiento demográfico establecidos por el gobierno local.
En un aparente intento de paliar las mayores dificultades que los inmigrantes tendrán para lograr el "hukou", la agencia Xinhua informó de que se facilitarán certificados de "residencia temporal" y con ellos también se tendrá acceso a algunos beneficios sociales.
Ese certificado temporal sólo requerirá haber tenido trabajo estable o estudios durante seis meses en la ciudad.
Aunque el régimen comunista ha prometido liberalizar el acceso al "hukou" -incluso ha habido muchas llamadas a abolirlo por parte de políticos y expertos- en la práctica han aumentado en los últimos años las limitaciones de entrada a inmigrantes en las grandes ciudades chinas.
En cambio, en las ciudades de pequeño y mediano tamaño se busca estimular la llegada de emigrantes para reducir los grandes stocks de viviendas vacías que generó la burbuja inmobiliaria.
En Pekín se están cerrando numerosos mercados mayoristas, fábricas intensivas en mano de obra -con el objetivo también de reducir la contaminación- y ya hay en marcha un plan para trasladar las instituciones municipales a una nueva ciudad que esté a 30 kilómetros de la capital.
"Desde una perspectiva ciudadana estos controles no son razonables, pero teniendo en cuenta los problemas que las megaciudades afrontan actualmente no hay otra alternativa", opinó, en relación a los nuevos sistemas de limitación, el urbanista Sheng Guangyao, de la estatal Academia de Ciencias Sociales.
"No creo que mucha gente logre el estatus (de residencia permanente) en los primeros años de adopción de la política, entre 10.000 y 20.000 como mucho", vaticinó en declaraciones a South China Morning Post.
En Cantón, con sistemas similares, sólo se emitieron 5.000 "hukous" para inmigrantes el pasado año en la que es la principal ciudad del sur del país, mientras que en la oriental Shanghái, donde se aplican estas medidas desde 2009, sólo lo han logrado 26.000 personas en seis años. (EFE)