El grupo sanguíneo podría jugar un papel en la respuesta de una persona al coronavirus, según una investigación de la compañía de test genéticos 23andMe, tal y como informa Bloomberg.
El estudio realizado por la compañía empezó a analizar en abril a 10.000 personas y los resultados preliminares revelan que las personas con tipo de sangre 0 tienen menos posibilidades—entre un 9% y un 18%—de contraer la enfermedad.
Por otro lado, el porcentaje que tenía un test de COVID-19 positivo era más alto entre aquellos con el tipo de sangre AB.
Ya ha quedado demostrado que la edad y algunas patologías previas son condicionantes de cómo evoluciona la enfermedad, pero los expertos creen que no explican por completo la gran diferencia de síntomas entre las personas con la enfermedad o por qué algunas ni siquiera la contraen. Por eso, la ciencia se está apoyando en la genética para descubrir si el ADN tiene la respuesta a esa variabilidad.
Adam Auton, investigador principal del estudio de 23andMe advierte de que todavía hay que investigar más para consolidar la relación de la genética con el COVID-19.