Las autoridades informaron que los niños de la familia que reside en el chalé vieron huesos en un agujero excavado por sus mascotas.
Un equipo de especialistas que se acercó a la casa confirmó que se trataba de restos humanos e inició una investigación, cerrando el acceso a personas no autorizadas al jardín.
"Se nos dijo que los conejos cavaron y posiblemente desenterraron huesos. Encontramos una mandíbula inferior y un trozo de cráneo, lo que fue razón suficiente para investigar lo que era aquello. Llamamos al departamento forense y al departamento de investigación criminal", agregó Diederik Heuveling, oficial de barrio en Amersfoort, en un mensaje en Instagram.
Imágenes policiales de los restos muestran unos cráneos y una mandíbula sin dientes que se calcula que datan de entre 1880 y 1900, según los investigadores policiales, aunque según los residentes "allí solía vivir un miembro de la resistencia en la casa" durante la Segunda Guerra Mundial y se sospechaba en un principio que podía estar relacionado con él.
"Se cree que los cráneos se usaron en algún momento para investigación científica y luego se enterraron. Que no habría crimen", señaló Heuveling, a la espera de una confirmación.
El Instituto Forense de Países Bajos (NFI) está investigando quién vivía en la casa en aquella época y cómo llegaron los restos óseos al jardín de este chalé.
Fuente: EFE