El drama de la inmigración: la historia detrás de la foto que conmueve al mundo

Según los medios turcos, el niño de la camisa roja brillante, que yace boca abajo, sin vida, tenía 3 años y se llamaba Aylan Kurdi. Su hermano, de 5 años, también pereció en el accidente. Explicaron estos medios que procedían de Kobani, ciudad del norte de Siria y fronteriza con Turquía. Huían de los bombardeos constantes y la violencia infinita.


02 sept, 2015 22:42
Internacionales: El drama de la inmigración: la historia detrás de la foto que conmueve al mundo

La foto del nene sirio muerto en la playa de Turquía impactó al mundo y mostró con toda crudeza el drama de los inmigrantes que huyen de ese país con destino a Europa. Es comparable con lo que fue para Vietnam la escena de la niña de 9 años que huía desnuda de un ataque de napalm. O como lo fue para la ex-Yugoslavia la escena de los refugiados de Kosovo detrás de una valla con alambre de púas en Albania.

Esta imagen es posiblemente la más conmovedora del éxodo sirio. Un niño yace muerto en la arena de una playa turística de Bodrum (Turquía) y el impacto en las redes sociales fue tan inmediato como justificado.

El contexto de la foto es éste: al menos 12 personas, se cree que todas de nacionalidad siria, se ahogaron al hundirse dos barcas que zarparon del sudeste de Turquía en dirección a la isla griega de Kos.

Uno de los dos botes, con 16 sirios, se hundió nada más partir de Akyarlar, en la península de Bodrum. Siete de ellos perdieron la vida, siete fueron rescatados y dos seguían ayer desaparecidos.

En otro bote, partiendo del mismo punto, iban ocho sirios. Cinco niños y una mujer se ahogaron; dos sobrevivieron al llevar chaleco salvavidas. Uno de esos cinco niños es el que aparece en la foto, firmada por Reuters.

Según los medios turcos, el niño de la camisa roja brillante, que yace boca abajo, sin vida, tenía 3 años y se llamaba Aylan Kurdi. Su hermano, de 5 años, también pereció en el accidente. Explicaron estos medios que procedían de Kobani, ciudad del norte de Siria y fronteriza con Turquía. Huían de los bombardeos constantes y la violencia infinita.

Un guardacostas turco no tardó en agarrar al pequeño en brazos y llevárselo fuera de la mirada pública. Una de esas imágenes que explican de forma precisa los terribles riesgos que muchas familias asumen al subirse a un bote precario para intentar llegar a una costa segura y vivir, simplemente, en paz.