Ahora se supo que el misterioso tren nazi enterrado en los viejos túneles cavados por los soldados alemanoes no tendría oro y joyas
Según pudo saber el diario MailOnline, el tren probablemente tenga en su interior cadáveres, documentos secrtos y posiblemente armas químicas en vez de oro y joyas fruto del saqueo alemán durante la Segunda Guerra.
La semana pasada, Piotr Koper -el constructor polaco oriundo de la localidad de Walbrzycy (donde estaría el tren)- y su socio alemán, el genealogista Andreas Richter, causaron un revuelo al anunciar que habían encontrado el convoy fantasma. Ambos se habían mantenido en el anomiato, pero ante las dudas sobre su hallazgo salieron a dar la cara. El tren existe, insistieron.
El diario sostiene que el túnel está cerca de la aldea de Walim, próxima a Walbrzych. Para hallarlo, Koper y Richter habrían usado un mapa ferroviario de 1926.
Pero fuentes de inteligencia de Moscú creen que el asunto del tren es un fiasco. Y que de esconder algo, no sería oro sino los restos de prisioneros del campo de concentración de Gross-Rosen.
En enero de 1945, el Ejército Rojo hizo su entrada brutal en Europa Oriental y antes de que llegara a las montañas donde se escondía el proyecto Riese, las SS cerraron y ocultaron todas las entradas al laberinto de túneles subterráneo, dejando bajo tierra al tren fantasma, entre otras cosas.