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Estados Unidos mató a 7 miembros de Médicos Sin Fronteras y 12 pacientes en un ataque en Afganistán
Doce miembros de Médicos Sin Fronteras (MSF) y siete pacientes —entre ellos, tres niños— murieron este sábado al ser bombardeado por EE.UU. un hospital en la ciudad de Kunduz (Afganistán). Otras 37 personas se encuentran heridas de gravedad (19 de ellas también son personal de MSF), informó la ONG en un comunicado.
Esta organización denuncia que el bombardeo continuó "durante 30 minutos después de que se informara a responsables militares de Kabul y Washington". Estamos consternados por el ataque, la muerte de nuestro personal y el gran daño que ello supone para la sanidad en Kunduz Poco después, el Gobierno afgano confirmó que fueron fuerzas estadounidenses quienes bombardearon este hospital, mientras que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Ash Carter, aseguró que Washington efectuará una "investigación completa" sobre el ataque.
"La zona ha sido escenario de intensos combates de los últimos días. Las fuerzas estadounidenses en apoyo de las Fuerzas de Seguridad afganas estaban operando cerca, al igual que los combatientes talibanes", añadió el jefe del Pentágono. "Fue terrible ver la pérdida de vidas de médicos de MSF (por el bombardeo), pero lamentablemente los terroristas decidieron ocultarse en el hospital", justificó también el portavoz del Ministerio del Interior afgano, Seddiq Seddiqi, en una rueda de prensa en Kabul.
Las fuerzas de seguridad afganas recuperaron este sábado el control total de la norteña ciudad de Kunduz con apoyo aéreo de Estados Unidos, después de que ésta hubiese sido tomada por los talibanes el pasado lunes.
Un ataque "abominable" "Se trata de un ataque abominable y una grave violación del Derecho Internacional Humanitario", ha calificado Meinie Nicolai, presidente de MSF. "Exigimos una total transparencia de las fuerzas de la coalición. No podemos aceptar que esta horrible pérdida de vidas simplemente sea calificada como 'daños colaterales". "Estamos consternados por el ataque, la muerte de nuestro personal y el gran daño que ello supone para la sanidad en Kunduz", indicó por su parte el director de operaciones de MSF, Bart Janssens.