Un nene le ofrece una galletita a un policía húngaro que está allí para evitar que pueda ingresar a territorio de Hungría. El policía levanta sus manos en forma de rechazo, pero no puede evitar una sonrisa.
No todos son como la camarógrafa húngara que le pegó y le hizo zancadillas a los refugiados. Un fotógrafo de NBC News compartió por las redes sociales una foto que rápidamente se viralizó, pero esta vez generó muestras de apoyo.
Ante la afluencia incesante de migrantes (más de 160.000 cruzaron ilegalmente la frontera húngara en lo que va de año, según Budapest), Hungría quiere reforzar las medidas contra la inmigración ilegal. El primer ministro Viktor Orban anunció el lunes que se acelerarán las obras de la valla en la frontera con Serbia.
During standoff on railway tracks near Szeged, a young refugee offers a cookie to a Hungarian police officer. pic.twitter.com/lso7Z9LQ60
— Carlo Angerer (@carloangerer) septiembre 8, 2015