La Asamblea Nacional francesa ratificó el final del deber conyugal al aprobar por unanimidad una ley que aclara la ausencia de obligación de mantener relaciones sexuales dentro del matrimonio, aunque persiste una ambigüedad jurídica en el Código Civil.
"Quisiera tener un pensamiento para todas las mujeres que se han forzado, que han sufrido violaciones conyugales. (...) Contamos con este texto para que sea un punto de partida, para que todo esto se acabe de una vez", declaró tras la votación la diputada ecologista Marie-Charlotte Garin, coautora de esta propuesta de ley.
Aprobado con 106 votos a favor y 0 en contra, el texto debe ser ahora examinado por el Senado.
En su redacción original en tiempos de Napoleón, en 1804, el Código Civil imponía un “derecho de cohabitación”, que en sucesivas reformas fue transformado en una “comunidad de vida”, interpretada como un “deber conyugal” o la obligación de mantener relaciones sexuales con su cónyuge.
En los años 90, la jurisprudencia dejó claro que toda relación no consentida, incluso dentro del matrimonio, era una violación y en 1992 se estableció como circunstancia agravante que este delito se cometiera entre esposos.
Hasta 2010 no se eliminó del Código Civil una mención que establecía “la presunción de consentimiento entre esposos”, pero todavía en la actualidad algunos jueces consideraban que la ausencia de relaciones matrimoniales podía ser un motivo de divorcio.
AFP