La cámaras de seguridad de las dos entidades bancarias atacadas registraron la acción de los delincuentes encapuchados en el momento en que colocan los explosivos. La cantidad utilizada resultó exagerada, hizo colapsar el techo de la agencia y finalmente las cajas con el dinero terminaron en medio de la calle. Los ladrones huyeron disparando contra la policía que se acercaba advertida por las explosiones.