Para él, es "la mejor selfie jamás vista". Para otros, una tontería insensata de pésimo gusto. Innes aparece en la prensa británica en la toma inédita que lo muestra riendo pese al cinturón explosivo que viste a su lado el secuestrador, y que aún no se sabía que era falso.
"No estoy seguro de por qué lo hice -admitió al diario Sun- pero creo que quise permanecer positivo ante la adversidad". "Imaginé -agregó- que si esa bomba fuera verdadera, no tendría salida de todos modos, así que aproveché la ocasión para acercarme".
En realidad no fue una auténtica selfie: Ben explicó que se hizo fotografiar por una azafata, para luego completar la obra transmitiendo la imagen a su madre vía celular.