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Las historias detrás de las víctimas de los atentados de París
El presidente francés, François Hollande, dijo el lunes que los atentados de París iban dirigidos a “los jóvenes en toda su diversidad”. Y tenía razón. Entre las 129 víctimas del ataque del Estado Islámico hay arquitectos, artistas, maquilladoras, profesores... Sus familiares y amigos han hablado sobre ellos a diversos medios y en redes sociales para rendirles homenaje. Estas son algunas de sus historias:
François-Xavier Prevost, de 29 años, era publicista en la agencia francesa LocalMedia y también trabajó recientemente para otra empresa de comunicaciones, Havas Media Group. Murió en el ataque contra el teatro Bataclan, según Yannick Bolloré, el CEO Havas Grupo, quien lamentó la muerte del joven trabajador. Prevost también había pasado algún tiempo en los Estados Unidos. La Universidad del Norte de Texas, dijo que Prévost había sido un estudiante de intercambio en la UNT en otoño de 2007. Y el Pittsburgh Riverhounds, un equipo de fútbol profesional en Pittsburgh, Pennsylvania, dijo que jugó en el verano de 2009.
Lola Salines era una joven editora parisina que trabajaba en la editorial First-Gründ que murió en la sala de conciertos Bataclan. Su padre Georges Salines y su hermano Clément Salines trataron en vano de encontrarla pidiendo ayuda a través de las redes sociales al constatar que la joven no contestaba a sus llamadas. La familia publicó más tarde en Twitter y Facebook que las autoridades habían confirmado la muerte de la mujer de 28 años. Salines era miembro de una liga de roller derby parisina llamado La Boucherie de París. Su nombre en el equipo era Josie Ozzbourne, #109, de acuerdo con la página de Facebook del grupo.
Fanny Minot fue directamente de su trabajo en un informativo de televisión a la sala Bataclan la noche del viernes. Minot, de 29 años, era editora del programa “Le Supplement”. Artística y de espíritu libre, le gustaba hacer películas independientes y, sobre todo, disfrutaba de las nuevas experiencias, afirma su amigo Stephen Fox a la agencia Associated Press.
Mohamed Amina Ibnolmobarak, de 29 años, era un arquitecto de origen marroquí que estudió y trabajó en París. Fue asesinado en el restaurante Le Carillon en París mientras cenaba con su nueva esposa, de acuerdo con un post de Facebook publicado por su primo Akram Benmbarek, de San Diego. Su esposa, Maya Nemeta, recibió tres disparos y se encuentra en estado crítico en el hospital, escribió el familiar.
Ibnolmobarak nació en Rabat, Marruecos, y había venido a Francia para completar sus estudios universitarios. Jean Attali, profesor de la Escuela Nacional Superior de Arquitectura de Paris Malaquais, donde Ibnolmobarak también enseñó, escribió en Facebook que su joven colega era un “intelectual musulmán”, cuya tesis se había centró en la peregrinación a La Meca.
Kheireddine Sahbi, de 29 años, fue un violinista argelino que había venido a París para perfeccionar su arte en la Universidad de París-Sorbona. De acuerdo con un anuncio hecho por la escuela, Sahbi se había inscrito en el Masters de Etnomusicología y participaba en un grupo de música tradicional de la universidad.
La escuela dice que Sahbi murió cuando regresaba a casa en el distrito 10, donde los terroristas atacaron un restaurante. El joven violinista nació en las afueras de Argel, capital de Argelia, y era conocido por sus amigos como Didine. Un amigo suyo, Fayçal Oulebsir, publicó en su página de Facebook: “Didine, mi amigo... Nos has dejado demasiado joven, muriendo en París tan lejos de nosotros, llevandote contigo tu alegría de vivir y tantas esperanzas.”
En el día de su boda en 2013, Anne y Pierre-Yves Guyomard fascinaron al alcalde de su suburbio de París, Emmanuel Lamy, por ser una pareja “llena de vida y esperanza”, recuerda al diario francés Le Parisien. Dos años y medio después, su comunidad, Saint-Germain-en-Laye, celebrará un momento de silencio esta semana para ellos y las demás víctimas de los ataques del viernes en París.
Entre la multitud en el Bataclan, los Guyomards estaban especialmente impregnados por la música. Pierre-Yves, de 32 años, enseñaba música de cine en un instituto técnico, y Anne, de 29 años, había estudiado música antes de trabajar en un centro de cuidado de niños, según Le Parisien.
Los dos habían vivido durante un tiempo en la isla del Océano Índico de Reunión, donde la familia de Anne Guyomard dijo medio de comunicación L’Info que habían pasado un día y medio angustioso preguntándose sobre el destino de la pareja, llamando a sus teléfonos sin respuesta y buscando noticias sobre ellos a través de Facebook antes de saber que habían sido asesinados. Anne era “la hija que desearían todos padres, atenta y llena de vida”. Amaba a los niños y las personas en general, recuerda su cuñado Chris Hamer en L’Info. Pierre, por su parte, era “una enciclopedia de la música.” “Su placer compartido era la música”, Hamer escribió en su página de Facebook.