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Muere el bebé británico Charlie Gard
Los padres de Charlie Gard han protagonizado una intensa batalla judicial para que el hospital en el que estaba ingresado el bebé, de menos de un año de edad, le permitiera trasladarlo para someterse a un tratamiento experimental.
Finalmente, los padres desistieron de esta posibilidad tras constatar que los daños en su hijo eran irreversibles. Sin embargo, habían solicitado al juez poder trasladar a su hijo a casa para estar junto a él en los últimos días, algo que no fue posible debido a los especializados cuidados que requería y que le obligaban a estar conectado a ventilación asistida.
Una dura batalla
Una dura batalla Desde que se conociera su lucha, los padres de Charlie Gard, que padecía el síndrome de depleción de ADN mitocondrial, un extraño desorden que inhabilita la capacidad del cuerpo de dar energía a los músculos, iniciaron un movimiento para que su hijo fuera tratado de manera que pudiera mantenerse con vida.
Llegó a valorarse la posibilidad de que fuera trasladado a Estados Unidos para someterse a un tratamiento alternativo y de hecho, dos médicos especializados viajaron a Londres para estudiar su caso en profundidad y determinar los pros y los contras de ese viaje. Los tribunales y los doctores del Great Ormond Street siempre aseguraron que las esperanzas de que Charlie siguiera con vida eran mínimas, y tras cinco meses, los progenitores abandonaron sus reclamaciones.
Durante todo ese tiempo, encontraron el apoyo, por ejemplo, del presidente de EstadosUnidos, Donald Trump, a quien Connie, la madre, agradeció su ayuda en una comparecencia pública.