Según su editor jefe, Szabolcs Kisberk, la reportera fue despedida 20 minutos después de la publicación de las imágenes por su comportamiento "inaceptable".
"El empleo de la periodista se terminó inmediatamente, el caso está cerrado para nosotros", afirma Kisberk en un comunicado oficial publicado en la web de la cadena.
Sin embargo, la cadena no está libre de polémica. Cercana al partido anti-inmigración de ultra derecha Jobbik de Hungría, la cadena cuenta con un programa semanal de entrevistas presentado por el líder del partido Gabor Vona. El canal que dice tratar los "problemas nacionales" alberga en su página oficial artículos con titulares como "Migrantes pululan por todas las tiendas" o "Hungría = Guantánamo".
Las redes sociales se volcaron contra la actitud de la periodista casi instantáneamente, las imágenes en las que la reportera húngara golpeaba a un padre que huía de la policía cargando con su hijo, así como a una niña, comenzaron a circular con rapidez por Twitter. En poco más de dos horas ya se conocía su nombre y el medio al que pertenecía.
Su imagen, que choca con la ola de solidaridad con los refugiados que recorre Europa, se convirtió en objeto de escarnio y hasta crearon "El muro de la vergüenza de Petra Laszlo" en Facebook, que ya cuenta con cerca de 20.000 seguidores.
El caso ya llegó hasta los partidos de la oposición en Hungría, Együtt-PM y la Coalición Democrática, quienes anunciaron que van a iniciar una demanda por los cargos de violencia, que se castigan con hasta cinco años de prisión, en contra de Laszlo.