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Sospechoso de la matanza de Dallas quería matar "policías blancos"
El sopechoso de la matanza de Dallas, fallecido tras atrincherarse en un estacionamiento, dijo que quería matar a "policías blancos" y que no pertenecía a ningún grupo, indicó este viernes el jefe de la Policía de Dallas, David Brown, en una rueda de prensa.
"No vimos otra opción", justificó Brown, que indicó que el sospechoso se atrincheró durante más de una hora armado en un estacionamiento de Dallas mientras profería numerosas amenazas y aseguraba que "quería matar a gente blanca, especialmente a agentes de policía blancos".
El sospechoso, que disparó contra los agentes que intentaban convencerlo de que se rindiese, también aseguró que había colocado bombas en el predio en el que se encontraba y por todo el centro de la ciudad, lo que provocó la posterior búsqueda de los supuestos explosivos.
Revelan el momento exacto en que se desató la balacera en #Dallas https://t.co/juxkaqO7q8 pic.twitter.com/7yQDzR5FMH
— Radio Resistencia VZ (@RadioVZ) 8 de julio de 2016
La policía, que mantiene acordonado un amplio sector del centro de Dallas, descartó la existencia de explosivos tras registrar la zona.
Las autoridades aún investigando el ataque coordinado registrado anoche durante una protesta contra la violencia policial que se desarrollaba pacíficamente en el centro de Dallas y que ha dejado cinco agentes muertos, siete policías heridos y otros dos civiles heridos.
"El sospechoso dijo que no estaba afiliado a ningún grupo y que en esto estaba solo", aseguró Brown.
"Expresó que estaba enojado con el tema de 'la vida de los negros importa' y que estaba enfadado por las recientes muertes cometidas por policías", añadió Brown, el jefe de la policía local, que es de raza negra.
Terror en #Dallas Francotiradores asesinaron a tres policías y mas de una decena de heridos durante protesta.https://t.co/YZrGvb1TIO
— Noti Bomba (@notibomba) 8 de julio de 2016
El ataque se produjo cuando los manifestantes, al igual que ocurría en otras grandes ciudades del país, como Nueva York, Los Ángeles o Atlanta, protestaban por los últimos incidentes de violencia policial con tintes racistas registrados en Estados Unidos.
En concreto, la protesta se debía a la muerte de Alton Sterling, un hombre negro al que dos policías blancos dispararon el martes a quemarropa cuando lo tenían controlado en el suelo en Baton Rouge, en el estado sureño de Luisiana, y del joven Philando Castile, muerto el miércoles en Falcon Heights, en Minesota, por disparos de un policía que le detuvo en su vehículo por una infracción de tráfico.
Estados Unidos ha vivido repetidos episodios de tensión racial desde hace más de un año, especialmente tras la muerte en Ferguson, en el estado de Misuri, en agosto de 2014, del joven negro Michael Brown a manos de un agente blanco que luego fue exonerado de todos los cargos.
El presidente Barack Obama dijo que esas muertes "no son incidentes aislados" y que se trata de uno de los "desafíos más importantes dentro de nuestro sistema de Justicia Penal, de las asimetrías ancladas en lo racial que aparecen a lo largo de nuestro sistema año tras año".