"Esperaría que el presidente ejerza presión", dijo el funcionario, bajo condición de anonimato, en una llamada con periodistas, y añadió que Trump ya ha presionado al líder chino en llamadas anteriores.
El comercio, los aranceles y la inteligencia artificial también figurarán en la agenda de la visita, que tendrá lugar de miércoles a viernes.
El funcionario señaló que Trump ha planteado ante Xi, en "múltiples ocasiones", la cuestión de los ingresos que China genera para Irán y Rusia a través de la venta de petróleo, así como la venta de bienes de doble uso (militar y civil). "Espero que esa conversación continúe", añadió.
También es probable que se evoque el tema de las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos a China en relación con la guerra en Irán, agregó el funcionario.
Trump llegará a Pekín el miércoles por la noche, según informó a la prensa la subsecretaria principal de prensa, Anna Kelly, concretando finalmente un viaje previsto originariamente para marzo y postergado por la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El jueves por la mañana se celebrarán, en Pekín, una ceremonia de bienvenida y una reunión bilateral con Xi, seguidas por una visita al Templo del Cielo, esa misma tarde y un banquete de Estado por la noche, detalló Kelly.
Posteriormente, el viernes, Trump y Xi mantendrán una reunión bilateral con té y un almuerzo de trabajo antes de que el líder estadounidense regrese a Washington.
Kelly afirmó que la visita de Trump se centrará en "reequilibrar la relación con China y priorizar la reciprocidad y la equidad para restaurar la independencia económica estadounidense".
Estados Unidos y China estudiarán la posibilidad de prorrogar la tregua comercial de un año que ambos líderes acordaron en octubre del año pasado, si bien las tensiones siguen siendo elevadas a causa de los aranceles generalizados impuestos por Trump.