Lian Rongua es una mujer china que se ha tenido que enfrentar la dura decisión de elegir cuál de sus dos hijos recibiría un trasplante de riñón del que ella será la donante.
Según explica un reportaje de la BBC, ambos hermanos sufren uremia, una dolencia que acarrea la insuficiencia renal y que hace imprescindible el trasplate para su completa curación. La mujer es apta para ser donante, pero no su marido, por lo que uno de los dos jóvenes debería permanecer a la espera de un órgano dentro de la interminable lista de espera china.
Finalmente, el hijo mayor ha sido quien, en un acto de tremenda generosidad, ha renunciado al trasplante en favor de su hermano. El joven considera que el pequeño tiene más posibilidades de recuperarse y prefiere mantenerse a la espera de un riñón por la vía legal.
Y es que el Banco Nacional de Órganos de China no cubre, ni de lejos, la demanda que llega por parte de la población. En muchos casos la solución es recurrir al mercado negro o utilizar los sobornos y el tráfico de influencias, pues el sistema sanitario chino está lleno casos de corrupción.