Los chicos, acompañados por su profesora, decidieron transformar la canción en un himno que invita a reflexionar sobre la importancia de apoyarse mutuamente y no sentirse solos ante las dificultades. La iniciativa busca que el significado de esta versión llegue a todos los niños y niñas, promoviendo una cultura de respeto y empatía en el colegio y más allá.
Desde el CEIP San Francisco, la comunidad educativa que propició esta iniciativa, reafirma su compromiso con la lucha contra el bullying, utilizando la música y la creatividad como herramientas para construir un entorno más inclusivo.