Política
"A más pobreza, mayores chances de discapacidad", afirma el Padre Molero
El sacerdote lleva más de tres décadas vinculado al colectivo de la discapacidad: es el responsable de la Comisión de Discapacidad del Arzobispado de Buenos Aires y preside el Foro Permanente de Discapacidad, que nuclea a más de 400 organizaciones.
En sus primeros años, la Comisión Nacional de Discapacidad, el organismo anterior a la Andis, participaba en las reuniones del Gabinete. “Eso era bueno porque era una posibilidad de influir sobre las decisiones que se fueran tomando en el país”, opinó el padre Pablo Molero consultado por el diario La Nación la semana pasada.
La transformación de un organismo autárquico como la Andis en una secretaría dentro del Ministerio de Salud, tal como anunció recientemente el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no solo le quita presencia a la discapacidad dentro de la agenda pública, sino que dificulta la mirada integral sobre el tema, tal como recomiendan organismos internacionales como Naciones Unidas.
Los documentos internacionales que entienden sobre el tema suelen pedir que el organismo que se ocupe de promover políticas integrales esté en los niveles más altos de decisión por una cuestión de relación con los otros ministerios. En este sentido, Molero rechaza el cambio de rango: “Creo que es un retroceso”.
La discapacidad aumenta a la par de la pobreza
“Durante más de 20 años tuvimos más del 30% de nuestra población en la pobreza. Es un piso conservador, porque tuvimos mucho más. Y cuando hay pobreza, hay mayores condiciones para tener discapacidad”, asegura Molero, responsable de la Comisión de Discapacidad del Arzobispado de Buenos Aires y presidente del Foro Permanente de Discapacidad.
“Los pobres son personas con dificultades para alimentarse de manera adecuada, o que carecen de la atención médica que necesitan cuando se enferman, ni hablar si se accidentan y no pueden recuperarse. Todo eso aumenta las chances de discapacidad. No lo digo yo, lo dicen los organismos internacionales”, asegura el sacerdote que representa a más de 400 organizaciones.
“La pobreza es una guerra. Una guerra silenciosa a la que nos hemos acostumbrado. La pobreza es no tener agua, no tener medicación a tiempo, atención a tiempo, no poder comer como corresponde, son muchos los condicionamientos. Es una catástrofe que hemos naturalizado. Y si hoy en día tenés trabajadores pobres, imaginate si no tenés trabajo. Y entre las personas con discapacidad falta el trabajo”, subraya.
La actual política pública de discapacidad
Molero es muy crítico de la gestión de Milei en discapacidad: “En dos años, lo único que hicieron fue ensuciar la condición de las personas con discapacidad. Las relacionaron con el tema de las pensiones mal dadas. Hay una clara decisión de no saber del tema, porque no quieren saber. El mensaje que promueven es ‘discapacidad es igual a curro’. El Presidente usó la condición de discapacidad para insultar gente”, lamenta.
El CUD no es un subsidio
“Suelen mezclar los certificados únicos de discapacidad (CUD) con las pensiones por discapacidad, que son dos cosas completamente distintas”, advierte el Padre Molero.
“En nuestro país, el certificado de discapacidad no es obligatorio. Cuando en 1997 se sanciona la ley de prestaciones hubo un mayor crecimiento de certificaciones porque para que vos tuvieras una prestación, tenías que tener el certificado de discapacidad. Pero al día de hoy hay mucha gente con discapacidad sin certificado”, agrega.
"Cuando los profesionales le plantean a una madre que sería bueno que su hijo sacara el certificado de discapacidad por tales y tales motivos, todavía tenemos gente que dice ´No, yo a mi hijo no se lo saco. Mi hijo no es discapacitado´, concluye sobre los prejuicios que perduran y que le impiden a la gente con discapacidad acceder a las prestaciones que brindan las obras sociales.