El delegado gremial del Centro Cultural Kirchner (CCK), Nicolás Esperante, consideró este miércoles un "artilugio técnico para despedir a 500 personas" la no renovación del 85% de los contratos de los trabajadores, y aclaró que en su mayoría corresponden a personal que se ocupaba de los contenidos culturales del espacio.
"Está claro que van a renovar los contratos de quienes se ocupan del mantenimiento, que son alrededor de 150 personas, mientras que el resto, que somos unos 500, quedamos afuera", explicó el delegado que permanecía en las puertas del edificio junto al resto de los trabajadores.
En declaraciones a radio del Plata, puntualizó que "el 85% de los contratos a los que se refiere el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, totalizan unos 670 convenios firmados con los ministerios de Cultura y de Planificación Federal del gobierno saliente".
"Nuestros sueldos venían del ministerio de Planificación que lo derivaban a las universidades para pagar nuestros sueldos y la operatividad del CCK", detalló Esperante al aclarar que la información la reciben por los medios ya que "nunca nos recibieron ni nos dijeron qué iba a pasar con nosotros".
Los trabajadores se encuentran en estado de asamblea permanente y convocan al público en general a acompañar el reclamo para que la situación se revierta mañana a las 16 frente al CCK, ubicado en avenida Leandro N. Alem y Sarmiento, donde estarán presentes representantes de la cultura.
Horas antes el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos justificó la decisión al manifestar que los convenios a través de las universidades no tienen "ningún nivel de organización".
Lombardi precisó que a los empleados que estaban vinculados directamente al centro que funciona en el edificio del ex Correo Central les renovaron "contrato por uno o por tres meses".
Tras la decisión del macrismo de dar de baja contratos de asistencia técnica del CCK que fueron efectuados con las universidades nacionales de San Martín, Tres de Febrero y La Matanza, el funcionario dijo que este tipo de convenios "es una forma absolutamente distorsiva de los procesos administrativos".
Sin embargo, en conversación con radio Continental, el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos reconoció que no todos los contratos que se dieron de baja "estaban mal", pero advirtió que no van "a ir a la universidad y ver de renovar los contratos o ver qué gente contrataron".
En este sentido, Lombardi aseguró "esto no quiere decir que haya gente que se haya desempeñado bien, que sea valiosa en su tarea y que sea evaluada para su eventual continuidad".
"Lo que hicimos nosotros fue no renovar los contratos con las universidades que se vencían el 31 de diciembre", puntualizó el funcionario, quien dijo que la triangulación con las universidades se utilizó como "una agencia de empleo".
Lombarid también aseguró que el CCK "tuvo un parto prematuro" ya que "la obra está claramente sin terminar y los equipamientos de luces y sonido y los tableros eléctricos no están instalados", por lo que concluyó que "se inauguró antes de tiempo por las necesidades políticas de la presidenta saliente (por Cristina Fernández)".