El gobierno nacional propuso este martes a los gremios docentes un incremento salarial que llevará el sueldo testigo desde el 1 de febrero a 7.800 pesos (28,5% de aumento) y desde el 1 de julio a 8.500, lo que totaliza una suba de 40,1%.
La jefa de Ctera, Sonia Alesso, dijo que el gobierno mejoró la propuesta que había hecho en el primer encuentro y que el miércoles se firmará en el ministerio de Trabajo la formalización del acta para luego ser debatida la propuesta por cada uno de los cinco gremios con representación nacional.
"Está muy cerca de lo que nosotros veníamos planteando", admitió Alesso, quien además manifestó que lo van a considerar los docentes y "vamos a plantear también la necesidad de que se puedan discutir buenas paritarias docentes en todas las provincias del país".
Sergio Romero, de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), sostuvo que "formalizar no implica para nada la aceptación, lo vamos a analizar" y advirtió que "sigue siendo poca plata para el docente".
El secretario general de la UDA reiteró que la propuesta va a ser analizada por los distintos gremios docentes del país, al salir del encuentro con el ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich en el Palacio Pizzurno en la ciudad de Buenos Aires.
En tanto, Esteban Bullrich consideró que el resultado de las negociaciones con los gremios docentes fue "positivo" y sostuvo que uno de los objetivos era hacer un "reconocimiento del retraso salarial de algunos docentes".
"No queremos que se repita que haya docentes que estén por debajo del mínimo, vital y móvil", manifestó el ministro de Educación, y destacó que hay una cláusula en el acuerdo que mantiene el salario mínimo de los docentes 20% por encima de esa pauta.
Para garantizar ese mínimo se eleva en todo el país 300 pesos el Fondo de Incentivo Docente, lo que lo lleva a 810 pesos en febrero y a 1.010 en julio.