Tal como indica elprotocolo vaticano, tanto Mauricio Macri, como Juliana Awada se ajustaron estrictamente a las reglas del buen vestir que rige en una audiencia de esta magnitud.
Macri eligió un ambo en color azul oscuro, camisa blanca y corbata en los tonos del traje. Según las reglas de ceremonial los hombres deben usar preferentemente paletas oscuras, puede ser negro, azul marino o gris tanto en las prendas como en las corbatas, y la infaltable camisa blanca.
Juliana Awada apostó al clásico lema de menos es más con un vestido de líneas simples, sin bordados ni apliques en color negro, un abrigo corte 3/4 liso, medias oscuras opacas y stilettos bien cerrados, que para este tipo de ocasiones son los indicados.
En cuanto a su look de belleza, que para este tipo de casos no es un dato menor, Juliana llevó el pelo lacio, a diferencia de cómo lo venía peinando y lo cubrió con una mantilla en el tono del vestido, como indica el código de vestimenta.
Si bien en un principio el protocolo vaticano contaba con reglas más estrictas, a partir de la década de los 80 dio un giro importante y éstas se tornaron más flexibles. Pese a esto, todavía existen ciertas códigos del buen vestir que se deben respetar en el caso de una audiencia con el Papa:
- Si de vestimenta se trata, el diseño elegido no debe mostrar los hombros, ni tener escotes profundos. Las faldas deben ser por debajo de la rodilla y se desaconseja el uso de pantalones.
-Evitar el calzado abierto, los tacos muy altos y los guantes.
-El rojo (asociado a la vestimenta de los cardenales y demasiado llamativo para el objetivo de la vestimenta en este tipo de ocasiones), y las paletas estridentes están dentro de los colores no permitidos. El blanco o el privilège du blanc no aplica en este caso, ya que sólo se permite a las a reinas católicas y las consortes de los monarcas católicos usar este color. Como regla general, todo color que pueda no parecer austero y discreto debería descartarse, además del blanco que está reservado para los casos antes mencionados.
-Actualmente, se da como opcional incorporar sombreros, velos y mantillas al atuendo. En el caso de optar por la última opción debe ser siempre en el tono del vestido, de largo ¾, y debe ser usada para cubrir el cabello pero sin peineta (las reinas de España son las únicas que pueden vestirse de blanco e incorporar la peineta dentro del atuendo).
-Los sombreros deben mantener la sobriedad del atuendo y no están bien vistos aquellos con diseños festivos o recargados.
-El uso de accesorios está permitido, nuevamente apelando a la sobriedad. No está bien visto incorporar accesorios recargados pero sí aros delicados, un anillo, una pulsera fina, un colgante sobrio. Desde ya, se puede usar un clásico collar de perlas.
-Otro tema importante es la belleza de manos. De nada sirve usar un anillo o una pulsera de diseño discreto si se acompaña de un esmalte de uñas en un tono estridente. Lo más recomendable es esmalte transparente o claro.
-Para lograr una imagen armónica, el cabello y el maquillaje deben acompañar a esta estética que evite la ostentación. En este sentido, el maquillaje debe ser lo más natural posible, no excesivo y el cabello debe enmarcar la cara sin ocultarla, evitando peinados con demasiado volumen que podrían parecer inadecuados con respecto al atuendo.