"Hoy hubo algunos progresos, las discusiones continuará mañana", acotó Pollack en un breve comunicado dado a conocer al cierre de la tercera jornada consecutivas en la oficina del 245 de la Park Avenue.
El parecer de Pollack coincidió con el del representante argentino, el secretario de Finanzas, Luis Caputo, quien confió a los medios presentes que hubo "avances" y que al prolongarse las negociaciones podría posponer su regreso a Buenos Aires.
Según trascendió, Caputo procura lograr una quita en lo que respecta a los intereses punitorios determinados por el magistrado neoyorkino, que multiplicaron casi por cuatro la deuda original.
Por otro lado, trascendió que la oferta incluye pagos en efectivo en cuotas, atadas al pago de vencimientos de bonos de deuda, que tienen plazos de hasta 20 años.
De las discusiones también participan los abogados de los tenedores de bonos denominados "me too" (yo también), acreedores que están en condiciones de obtener fallos judiciales iguales a los conseguidos por los fondos buitre.
Esta clase de holdouts sumarían una cifra de entre 8.000 y 9.000 millones de dólares más a los compromisos que deberá atender la Argentina.
En febrero de 2014, Griesa determinó que la Argentina le tenía que abonar 1.330 millones de dólares a un grupo de fondos de inversión compuesto por NML, Aurelius, Elliott Associates, Blue Angel y 13 tenedores argentinos.
No obstante, el monto nominal de los fondos defaulteados es de 440 millones dólares.
El gobierno de Mauricio Macri pretende arreglar lo antes posible la cuestión del juicio con los holdouts, qeu dejó el gobierno de Cristina Kirchner, con el fin de poder acceder rápidamente al financiamiento externo.