Política
José López: "Quiero pedir perdón a mi esposa, a mi familia y a la sociedad"
El exsecretario de Obras Públicas José López pidió hoy "perdón" a su familia y a la sociedad por el "desvío en sus conductas" y expresó que le era "muy difícil salir" del "sistema perverso" en el que había caído.
El exfuncionario declaró este jueves por segunda vez en el juicio oral y público por los bolsos con nueve millones de dólares con los que fue detenido en junio de 2016 en un convento de General Rodríguez.
"Quiero pedir perdón a mi esposa, a mi familia, y a la sociedad en su conjunto. Cuando ingresé a la política lo hice en la confianza de que podía contribuir a cambiar la sociedad", dijo López a través de una videoconferencia ante el Tribunal Oral Federal 1, a cargo del proceso.
El exfuncionario dijo que él pensaba que ese "cambio" se podía realizar "con vocación de servicio, pero con el tiempo, cuando el poder es mal ejercido, las conductas se desvían y se termina confundiendo a quien se tiene que servir".
"Es muy difícil salir de ese sistema perverso. No utilicé este sistema en beneficio propio. Yo no me enriquecí con la política, perdí todo. Me arrepiento de no tener el coraje suficiente para salir de esta situación. El miedo pudo más", sostuvo.
Además, afirmó que su único objetivo era "recuperar a la familia y su esposa": "María te amo y te quiero mucho mi amor", fueron sus últimas palabras dedicada a su esposa, también juzgada por enriquecimiento ilícito.
Los bolsos
López ratificó que los nueve millones de dólares los tuvo por pedido del entonces secretario de Cristina y Néstor Kirchner, Fabián Gutiérrez.
"A mediados de mayo de 2016 fui citado a una reunión por Fabián Gutiérrez, quien fuera secretario privado de Néstor y Cristina Fernández, y me dijo que necesitaba mover una plata de Daniel Muñoz sin que se enterara su mujer Carolina Pochetti", relató. No obstante, aclaró que él sabía que "los mensajes venían de Cristina Kirchner".
"No hablé antes por temor a Cristina Kirchner porque es una persona muy vengativa", manifestó López.
Según el exsecretario de Obras Públicas, Gutiérrez le dijo que "era una plata de la política".
"Conversamos sobre lugares y opciones y yo le comenté lo del convento: 'José necesitamos que se cumpla con este operativo, que salga perfectamente, es mejor para todos, las consecuencias pueden ser tremendas para vos y tu familia', me dijeron", contó.
Siguiendo el relato, dijo que el 15 de junio, el día anterior al episodio de los bolsos, le envió mensajes y por la noche lo llamaron a las 23 horas. "Llegaron tres personas, dos en un auto y uno en una moto. Bajaron los bolsos y me dijeron que tenía que tirar los 3 celulares que tenían a los cuales me habían llamado: uno era de Río Gallegos, otro de Buenos Aires y otro punta a punta que tenía desde hace mucho tiempo, me dejaron sólo los dos celulares personales que tenía", acotó.
"Me dijeron: 'si tenés un arma llevala por cualquier cosa que pase tanto a la ida como a la vuelta", recordó, pues en el lugar luego fuera hallado con una carabina por la cual fue condenado por la portación ilegal de arma de fuego.
Según López, en el camino en su vehículo al convento en distintos lugares advirtió que esos tres desconocidos – quienes no están identificados- lo siguieron hasta el lugar donde arrojó los bolsos.
"Arrojé los bolsos por el muro y salte para avisar que me abrieran el portón y así poder ingresar el auto con las valijas. Cuando me abrieron, cuando el auto estaba vigilado pedí hablar con Madre Alba (N de la R: la principal religiosa del lugar) para solicitarle que me iba a quedar esa noche en el convento", expresó.
"Me dijo: querés asilo, que hiciste, robaste algo", contó López y agregó: "No madre, yo no robo, ayudo al convento"; eso fue parte del diálogo que tuvo aquella madrugada del 16 de junio de 2015, con sconnes mediante.
De acuerdo con su versión, ahí llegó la Policía y él se puso nervioso, pensando además que habían detenido a los tres desconocidos que lo siguieron al convento: "Cuando llegué me di cuenta que no estaban, pensé me habían entregado y me usaron como chivo expiatorio".
Sobre el por qué antes no había declarado como lo hizo hoy, dijo que fue por "temor a Cristina Kirchner porque es una persona muy vengativa".
"Yo siempre estaba a prueba por eso varias veces le plante al entonces ministro Julio De Vido que me quería ir, renunciar, mucho más cuando a principio de año 2011 me citó a una reunión Cristina Kirchner en Olivos, en el sector de oficinas denominado Jefatura de Gabinete", aseveró.
López aseguró que en esa reunión Cristina Kirchner le dijo: "querés ser parte del problema o de la solución" y le mostró un cuaderno de Néstor Kirchner que era de reuniones individuales y anotaba todo lo que pasaba en ellas.
"A Cristina le conté todo, que había un sistema de recaudación, la metodología, más allá de los corredores viales, pero creo que no me creyó porque mando a hacer una auditoria", insistió.
El convento
En otro tramo de su declaración, el exfuncionario afirmó que el convento de General Rodríguez era frecuentado por Alicia Kirchner, Julio De Vido y su esposa Alessandra Minnicelli y la jueza María Servini de Cubría.
Y contó que conoció al obispo Rubén Di Monte (ahora ya fallecido) en 2003 cuando tuvo una reunión con este y De Vido en el Ministerio de Planificación Federal a raíz que se había caído una cruz de la basílica de Luján.
A partir de entonces, se fue dando una relación más estrecha entre él y el obispo, dijo López y cuando su defensora Pamela Bisserier le preguntó quien más visitaba el convento, respondió: "Julio de Vido y su esposa; Alicia Kirchner; Servini de Cubría. Di Monte tenía muchos amigos y conocidos".
"En su cumpleaños, en una fiesta muy grande para 200 o 250 personas me dijo que la fiesta había sido un regalo de Raúl Moneta, a quien lo unía una gran amistad", señaló sobre el banquero.
Fuente: NA