Los manifestantes, que reclamaban porque el intendente Julio Garro les rescindió el contrato, habían cortado el tránsito sobre la calle 12 y arrojaron piedras sobre las ventanas del frente del edificio para exigir su reincorporación.
Los efectivos policiales reprimieron el accionar de los manifestantes con balas de goma y gases.
La situación se descomprimió luego de que el intendente Garro les anunciara que recibirá a una delegación de los despedidos para
buscar alguna solución al conflicto, en tanto la policía negó que haya personas heridas tras los incidentes.