Con las balas por el escándalo patrimonial de Manuel Adorni picándole cerca, el oficialismo intentará este miércoles anotarse un triunfo con la sanción definitiva en la Cámara de Diputados de los cambios pro minería a la Ley de Glaciares, con el objetivo de recuperar el centro del ring y empezar a dejar atrás el mal momento que lo aqueja desde el punto de vista de la opinión pública.
Los números para la votación inyectan plena confianza, y hasta un diputado opositor estimó que el oficialismo, junto a sus circunstanciales aliados -que incluyen a diputados peronistas de provincias cordilleranas- “llegará a los 140 votos”.
De cara a la sesión de este miércoles desde las 15, La Libertad Avanza cuenta con el apoyo del PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca y Producción y Trabajo, pero además sumará un puñado de votos de Unión por la Patria y de Provincias Unidas.
Así lo refleja el dictamen de mayoría con el que el oficialismo y sus socios se alzaron este martes en el plenario de las comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, y Asuntos Constitucionales, en tanto que la oposición firmó dictámenes de rechazo.
A raíz del pronóstico adverso respecto al proyecto de Glaciares, la líbido opositora estará puesta en la primera parte de la sesión, ya que la idea es inundar el recinto de expresiones políticas contra Adorni.
La reforma a la Ley de Glaciares
El proyecto de reforma a la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial busca redefinir el alcance de las zonas protegidas para permitir tareas de exploración y explotación económica en determinadas áreas periglaciares que en teoría no cumplen con una función hídrica fehaciente.
Luego de su aprobación exprés en el Senado, la Cámara de Diputados desarrolló un cronograma de trabajo en comisiones que incluyó un discutido formato de audiencia pública dividido en dos fechas que receptó opiniones a favor y en contra de especialistas y distintos actores involucrados en la materia.
Por su extensión limitada, la audiencia pública dejó afuera a miles de inscriptos que querían exponer en vivo sus puntos de vista en la temática, y debieron conformarse con enviar sus ponencias por escrito o a través de un video.
La reforma de Glaciares busca eliminar la prohibición automática de actividades extractivas en las áreas periglaciales,
Además, la iniciativa le transfiere facultades a las provincias para decidir qué zonas proteger y cuáles no de acuerdo a sus propios criterios, reduciendo la injerencia de la administración central.
Los bloques de la oposición dura y organizaciones ambientalistas rechazan la iniciativa debido a que quedaría sin efecto la prohibición de actividades que puedan afectar la condición natural de áreas consideradas reservas estratégicas de recursos hídricos, que son vitales para el consumo humano, para la biodiversidad y para el equilibrio climático.
La iniciativa oficial introduce una precisión al hablar de las “formas periglaciares” y alienta a distinguir entre aquellas que cumplen funciones de “reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas” y aquellas que no necesariamente cumplen dicha finalidad y son aptas para la utilización económica.
Esto significa que con la nueva ley no todo el territorio periglaciar quedaría a salvo de explotación económica, sino solo aquellas formaciones que tengan una función hídrica comprobable.
La normativa actual, que data de 2010, protege tanto los glaciares visibles como las formaciones periglaciares que están constituidas por una mezcla de suelos congelados de agua dulce, roca y sedimentos.
Con la modificación propuesta, se mantiene la prohibición para el desarrollo de actividades económicas en glaciares, pero se abre una puerta para desarrollar proyectos de inversión en áreas que no tengan una función hídrica fehaciente.
NA