El diputado nacional por Santa Cruz, Máximo Kirchner, se refirió este lunes a los despidos en el Estado, una semana después de que el Gobierno diera de baja más de 2000 contratos, y advirtió que “la premisa de gobernar para todos está hecha añicos”.
"A uno le llama la atención que se despida tanta gente y que se bajen las retenciones a la soja", aseveró el hijo de la ex presidenta Cristina Kirchner en diálogo con radio Del Plata.
Y en línea con ello, sostuvo: “Quienes piensan diferente al presidente electo van teniendo cada vez menos oportunidad de expresarse, casi lo que es una caza de brujas”.
El líder de la agrupación La Cámpora aludió a los 2.035 contratos en la Cámara Alta que fueron dados de baja y manifestó que "se puede trabajar desde la diferencia, pero es muy difícil cuando a todo el mundo se lo quiere echar o se lo trata directamente como a un 'ñoqui'”.
Luego, criticó la no renovación de 600 contratos en el Centro Cultural Kirchner (CCK). Y se quejó: "Cuando pasó lo del Centro Cultural Kirchner... los despidos... Dicen: 'Los tomaron a todos en el 2015'. Y, obviamente, si abrió en el 2015 el centro cultural".
“Quienes piensan diferente al presidente electo van teniendo cada vez menos oportunidad de expresarse, casi lo que es una caza de brujas”.
Por último, agregó: "No se puede echar injustamente a nadie. Creo que es un comienzo del proceso donde empieza por los estatales y, después, continúa hacia los otros sectores del trabajo. Si el Estado lo hace, creo que después los otros sienten que están habilitados para hacerlo".