Durante un homenaje a Adam Smith en el Palacio Libertad, el presidente Javier Milei volvió a apelar a conceptos económicos y descalificaciones hacia empresarios, opositores y periodistas.
A los empresarios los acusó de “sátrapas, parásitos y prebendarios”, señalando que se benefician de privilegios estatales que distorsionan la competencia.
Estas descalificaciones se inscriben en su cruzada contra lo que denomina el “capitalismo de amigos”.
El ataque no se limitó al empresariado. Milei también cuestionó con dureza a periodistas y opositores, evitando referirse a la reciente polémica generada por la criptomoneda $LIBRA y las críticas hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por el uso de vuelos oficiales.
Ya sobre el terreno legislativo, anticipó un escenario hostil: definió a los opositores como “una máquina de impedir” e incluso “orcos”, deslizando que el Congreso será un campo de batalla donde cada proyecto deberá enfrentarse a quienes “quieren romper todo”.
El mandatario participó del encuentro junto al diputado nacional Adrián Ravier y al economista Juan Carlos de Pablo, en una actividad centrada en las ideas que, según expuso, orientan la política económica de su administración.
Durante su intervención, Milei reivindicó el legado intelectual de Smith y sostuvo que, “si a la luz de esta obra a Adam Smith se lo llama el padre de la Economía, el título está más que ganado”.
En la misma línea, afirmó que su gestión no busca innovar sobre esos postulados sino profundizarlos: “No estoy inventando nada, lo estoy aplicando al máximo”, expresó, de acuerdo con la información difundida sobre el acto.
El Jefe de Estado también vinculó esa mirada económica con una definición política más amplia. En ese sentido, remarcó que su administración trabaja a partir de “una visión de cómo debería ser el futuro” y sostuvo que por eso considera central “la moral como política de Estado”, una idea que ya había desarrollado en exposiciones recientes y que forma parte del enfoque conceptual que viene reiterando en sus discursos.