Al finalizar el partido inaugural, un grupo numeroso de fanáticos nipones se quedaron juntando en bolsas de nylon papeles, restos de comida, banderas y botellas de las tribunas, dado que es una práctica común en su país llamada souji y adquirida desde la infancia.
Ya hay antecedentes por desarrollar esta disciplina de recolectar residuos en las gradas en otras Copas del Mundo como Brasil 2014 y Rusia 2018.
El hecho dejó muy sorprendidos a los qataríes que reaccionaron muy emotivos a la iniciativa asiática.
"Los japoneses nunca dejamos basura detrás de nosotros. Respetamos el lugar", expresó una simpatizante.