Atentos: Un nuevo estudio asegura que "googlear" puede destruir nuestra memoria

Un estudio psicológico sostiene esta tesis: al tener un rápido y fácil acceso a cualquier dato, en el momento que no nos acordamos, accedemos al buscador y no hacemos el esfuerzo de recordar. Muchas veces la información está en nuestro cerebro pero no nos esforzamos por llegar a ella. Esta falta de esfuerzo mental provoca que la memoria a largo plazo se vuelva "perezosa".

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Actualidad: Atentos: Un nuevo estudio asegura que "googlear" puede destruir nuestra memoria

El cerebro economiza esfuerzos. Al percibir que la memoria cada vez le va siendo menos necesaria (por el ya mencionado uso de los buscadores), ésta no se ejercita y, por tanto, se deteriora. Así resumía el estudio la doctora Mara Wimber de la Universidad de la Escuela de Psicología de Birmingham, Reino Unido: "la tendencia de buscar información antes de tratar de recordarla puede impedir la acumulación de recuerdos de largo plazo", según lo que publica el Daily Mail en su versión web.

Según el medio de tecnología SocialTech, a diario se realizan más de 3 billones de búsquedas en Google, el líder mundial. Bing, de Microsoft, y Yahoo, van detrás de él. Y es que estos buscadores ya no están disponibles solamente en los ordenadores, como hace unos años, sino que ahora los tenemos en nuestros bolsillos gracias a nuestros smartphones.

Ya en 2011, otro estudio dirigido por la profesora de la Universidad de Columbia, Betsy Sparrow, le puso nombre al "efecto Google". Con esto, la doctora describía cómo nuestro cerebro se vuelve "perezoso" al saber que la información está al alcance de nuestros pulgares. Se tomaron cuatro grupos y se les pidió que hicieran una búsqueda en el ordenador. A la mitad de ellos se les dijo que la información quedaría guardada en el ordenador; a los otros, no. Aquellos a los que se les dijo que la información de la búsqueda no quedaría guardada recordaban muchos más datos que el otro grupo.

Y es que la memoria no es una cualidad que se quede intacta a lo largo de la vida. Todo lo contrario; la memoria se trabaja. Los ejercicios de memoria pueden ralentizar la Pérdida de Memoria Asociada a la Edad (PMAE), un proceso natural que puede empezar a los 70 años de edad. Sin embargo, esta vaguería mental en la que la sociedad está cayendo por los avances tecnológicos afecta tanto a jóvenes como a ancianos.

Por otra parte, no todas las aportaciones de la tecnología a la memoria son negativas. Por ejemplo, el videojuego Brain training se introdujo en el mercado como un método para trabajarla de manera entretenida. Pero hay muchas más aportaciones. Ahora mismo, la rehabilitación cognitiva (de enfermedades neurodegenerativas, ictus cerebrales, traumatismos…) ya no se hace con lápiz y papel como antes, sino con ejercicios visuales en ordenadores. Esto supone un gran avance, pues los datos quedan registrados con mucha más rapidez y los ejercicios se pueden modificar con más facilidad.

Como con todo, la tecnología puede ser positiva en la memoria, pero no hay que olvidar sus aspectos negativos. Es innegable que los buscadores nos aportan grandes beneficios al día, pues tenemos acceso a casi toda la información mundial con solo un click. Pero esto también está haciéndonos retroceder en cuanto a memoria se refiere. Y es que no hay que olvidar que, al fin y al cabo, hay datos que Google no nos puede aportar (como son los datos personales), por lo que la memoria es y siempre será una herramienta humana indispensable.