Esther cumplió 100 años y no hubo pandemia que impidiera que su barrio la celebre.
"¡Los amo!", les gritó a sus vecinos desde la puerta de su casa, y ellos le respondieron con aplausos y buenos augurios.
En la calle se festeja la vitalidad envidiable de esta mujer hermosa que recibe abrazos a la distancia y besos por celular.
"Estoy contentísima de haber llegado", contó a El Noticiero de la Gente en Telefe. ¿Su secreto? "Comer de todo, de a poco pero todo. No me cuido de nada", dijo entre risas.
"Te digo que hasta los 150 voy a seguir", promete con alegría.