En la fiesta clandestina que se desactivó en barrio Pizarro, al sur de Río Cuarto, llamaron la atención muchos disfraces de excelente imitación: Papa Francisco, Batman y Robin, Moria Casan, La Mona Jiménez, Alberto Fernández, etc.
El joven frente a la cámara de varios registros jugaba a repartir beneficios sociales y vacunas contra el COVID-19. Fue el traje que más llamó la atención de la fiesta.
El Ente Preventivo de Río Cuarto junto a la Policía actuó y labró las actas en un salón en el que había más de 250 jóvenes.