El desesperado pedido de una mujer hostigada por la familia de su ex pareja: “Te vamos a matar a golpes”

Rosana Maidana es de San Miguel y contó a Telefe Noticias el drama que vive desde que se separó, hace tres años. Denuncia estar desprotegida y asegura que su vida corre peligro.

Actualidad: El desesperado pedido de una mujer hostigada por la familia de su ex pareja: “Te vamos a matar a golpes”

Rosana Inés Maidana se separó hace tres años de su marido y desde ese momento asegura que su vida se volvió un calvario. Después de sufrir violencia, con episodios en los que terminó hasta hospitalizada, empezó a padecer el hostigamiento por parte de la familia de su ex pareja.

El último ocurrió hace días cuando fue apedreada al regresar a su casa en el barrio Rosa Mística, en San Miguel. Pero eso no fue todo. “Vas a ser otra víctima, algún día vas a salir y te vamos a matar a golpes”, le gritaron. A raíz ello decidió contar en un video el drama que vive y pedir ayuda.

La mujer, que estuvo en pareja 23 años, se separó tras sufrir una brutal golpiza. Quiso buscar un poco de paz, pero la paz nunca llegó. En el video que envió a Telefe Noticias para pedir ayuda, decidió hablar: por miedo, por desesperación, por terror. “No puedo más, no quiero que me saquen de acá en un cajón”.

A Rosana, de 38 años, le tiemblan las manos al contar parte del horror que vive. Lo hace mientras sostiene una de las tantas denuncias que hizo. “Vivo un infierno en mi casa, esto es porque me separé de mi pareja, traté de separarme para vivir una buena vida con mis tres hijos. Estoy cansada de que la Justicia me diga andá acá, andá a allá”, relata.

En su testimonio, que es dramático, relata que ahora el hostigamiento viene de parte de la familia de su ex. "Me dicen que si salgo de mi casa me van a matar. La Justicia vino y se fue”.

En el video se ven las más de 20 denuncias que hizo. La primera, cuenta su hijo Brian, fue en el año 1996.  “Hace tres años se separaron. Mi papá me golpeó cuando la quise defender. Los dos terminamos hospitalizados”, relata el joven de 20 años. “Nos cortan la luz, nos rompen las cañerías. Estamos presos en nuestra casa y no tenemos dónde ir”, agrega.

Rosana hizo todas las denuncias en la comisaría de San Miguel, fue a la Fiscalía 21, a la 23 y a la 19, y también al juzgado de San Martín, pero la respuesta fue siempre la misma: que la solución era irse de su casa. También llamó a la línea 144, que ampara a víctimas, y le dijeron que como ahora el agresor no era el ex marido, no se trataba de un caso de violencia de género.

“Me llega a pasar algo y yo qué hago. Estoy aterrada, no quiero salir ni siquiera a la puerta de mi casa. Mañana tienen que ir a un médico forense para que me pongan una perimetral”, sostiene. Aguantó el maltrato porque no tenía apoyo de nadie, porque “perdonaba, perdonaba, perdonaba” y asegura que ahora tiene miedo de que le pase algo. “Corre riesgo mi vida”.

Después del horror, quedan las marcas en el cuerpo y la memoria. Entre lágrimas y desesperación, Rosana pide protección. Por ella y sus hijos de 20, 11 y 7 años. Porque quiere vivir sin miedo, sin sentirse presa de la muerte. “Yo no maté, no robé, no hice nada. No es un delito separarse de alguien y querer vivir tranquila”.